Cuba, una vez más, humilla al imperio

Por Bartolomé Sancho Morey*

Incluso los más fieles y sumisos lacayos de EE.UU, como Cameron, Rajoy, Merkel; monarquías feudales como Arabia Saudí, Qatar, etc. etc.; aliados incondicionales en sangrientas guerras de exterminio y saqueo como las de Afganistán, Irak, Libia, Siria, etc. etc. y de las presiones; chantajes habidos y por haber por parte de la administración de turno -en este caso la cuarta consecutiva de Barack Obama- para que votaran contra Cuba…  ante el pánico a la reacción de rechazo por parte de sus propios pueblos que tendría votar en la ONU a favor del cobarde, inmoral e injustificable bloqueo genocida a la Isla… ¡NO SE ATREVIERON!: solamente Israel y Palau se alinearon con el Imperio.

Todas las administraciones de turno del Imperio cuyas diferencias y color político -salvo la “moda e invento revolucionario Neoliberal” de cambiar la imagen, (Blanco-negra o Negro-blanca)- son inexistentes. Primero fue el presidente cowboy de ojos azules W. Bush, el cual se hizo acompañar de la canciller negra Condolece Rice; actualmente el presidente Barack Obama “Gary Cooper”, siguiendo las directrices de los sabios pensantes del Imperio: es negro y su canciller es blanca de ojos azules, todo ello con la única finalidad de intentar seguir dando gato por liebre.

Demócratas y Republicanos (los mismos perros con diferentes collares) han mantenido o incrementado desde hace más de cinco décadas -en mayor o menor grado- el bloqueo, utilizando todas las vías y formas habidas y por haber, aprobándose leyes injerencistas-fascistas como la Ley Toricelli (1992), la Ley Helms Burton (1996), la Ley Asesina de Ajuste Cubano, etc., etc., incluida la práctica sistemática del peor, más cobarde y repugnante terrorismo de estado en todas sus facetas por parte del Imperio; esto sin olvidar los cientos de intentos de asesinatos de Fidel Castro, todo un record… De todo ello y muchísimo más, con lujo de detalles, hay pruebas irrefutables.

Haciendo un poco de memoria histórica es bueno recordar que el 6 de Febrero de 1959 -apenas cinco semanas después del triunfo de la Revolución Cubana- el gobierno de Estados Unidos ya comenzó a dar señales y a cometer actos de piratería o terrorismo económico en contra de la aún no socialista Cuba, como la confiscación de más de 424 millones de dólares (aproximadamente 5 mil millones actuales) robados por cabecillas batistianos y depositados en bancos norteamericanos, de los cuales ni un solo centavo se devolvió a la isla; fue el preludio, seguido poco después por la implantación del bloqueo (52 años) más largo, injusto e inhumano de la historia, el cual sigue vigente, para de ésta y única forma intentar derrotar a la revolución.

Si tenemos en cuenta que el daño económico directo ocasionado (reconocido por economistas estadounidenses nada sospechosos de ser agentes castristas) político, socio, económico comercial y financiero de los EE.UU contra Cuba -calculado de forma muy conservadora hasta finales del 2011, tomando en consideración la depreciación del dólar frente al valor actual en el mercado financiero, que ha sido sumamente elevada durante los últimos años y que mantiene una tendencia creciente- la afectación a la economía cubana sería superior a los 950 mil millones de dólares. O sea, ¡increíble pero cierto!, aproximadamente un billón de dólares.

Está claro que con estos datos en la mano, no hace falta tener mucha imaginación ni ser economista, para ¡creer! Darse cuenta de que, con sus defectos, errores y virtudes, el nivel de bienestar político-económico-socio-cultural del pueblo cubano sería [otro] de no haber existido y seguir existiendo este cobarde y genocida bloqueo. Sin lugar a dudas y con mucha diferencia el más elevado del planeta. Por todo ello y no por otra razón es que para el Imperio y su filosofía Neoliberal, el Castrismo y su filosofía-socialista-pacifica de ¡LAS IDEAS!, representa -y con razón- un verdadero y real peligro para los usureros de la modernidad en la que todo vale con tal de conservar sus mal habidos privilegios.

Se puede afirmar que si algún Gobierno en la tierra está moralmente bloqueado, y cada día más, es el del cobarde, incumplidor de promesas y un largo etc. etc., del nacido para ser esclavo Barak Obama.

Una vez más la opinión pública mundial pensante se pregunta ¿cómo es posible que el país que alardea y afirma las 24 horas que la democracia radica en el pueblo, la mayoría, no acate ni respete año tras año (21) este resultado?. La verdadera fortaleza consiste en demostrar la sabiduría de reconocer los propios errores. Nunca mejor dicho.

Rectificar es, en este caso, además de sabios, de justicia.

¡CUANTA HIPOCRESIA Y CINISMO!

*Periodista mallorquín residente en Cuba, colaborador habitual de Ventana Política y Rebelión, entre otras páginas digitales

Imagen agregada RCBáez